Astenia primaveral, un mal que podrás combatir con estos consejos

Astenia primaveral, un mal que podrás combatir con estos consejos

La astenia, en general, se manifiesta con una debilidad muscular y una falta de energía, frecuentemente acompañadas de malestar y fatiga. Pero, en particular, la entrada de la primavera comporta una mezcla de cambios climáticos y en los ritmos orgánicos, que ha dado lugar a la peculiar denominación de un síntoma: la astenia primaveral.

Acusar el cambio de estación que acontece en marzo, a lo que son más proclives las mujeres (especialmente de mediana edad), no tiene por qué traducirse necesariamente en el padecimiento de este cansancio corporal. Pero si dentro de unas pocas semanas, notas una dificultosa transición de invierno a primavera que se prolonga quince o veinte días, podrás sacar la conclusión de que has sido víctima de la astenia primaveral.

– Causas de este problema.

La verdad es que no parece estar del todo claro el origen del mismo, aunque se achaca con mayor probabilidad a una combinación del incremento en las horas de luz, los acusados altibajos de las temperaturas y la naturaleza de los ciclos hormonales del organismo.

Pero una vez captadas esas señales, ¿dónde se desarrolla la maquinaria que da lugar a la astenia? La respuesta es el hipotálamo, esa glandulita escondida en la masa cerebral de la que habrás oído hablar porque regula muchas funciones del organismo. Su reacción consiste en reducir los niveles de unas hormonas específicas, lo que genera la típica sensación de decaimiento y cansancio corporal.

– Soluciones a la astenia primaveral.

Podemos ofrecerte algunos puntos clave para poner tu organismo en disposición de hacer frente a la astenia primaveral:

1. Lleva una dieta rica en fibra, vitaminas y minerales y baja en grasas, con abundancia de verduras, frutas y hortalizas. En concreto, el hierro, presente en mariscos, legumbres, carnes rojas y frutos secos, interviene en la síntesis de algunos neurotransmisores que influyen en la aparición de la astenia.

2. Atento a muchos alimentos de origen animal (carne, pescado azul, quesos y huevos, especialmente), cereales integrales, aceite de oliva, nueces y aguacates, que te aportarán triptófano, el aminoácido a partir del cual el organismo fabrica la serotonina con la que mantendrás elevado tu estado de ánimo.

3. Asegura buen aporte de vitamina B6, presente en pescado azul, frutos secos, legumbres, cereales integrales y levadura de cerveza, ya que interviene en la síntesis de serotonina.

4. Asegúrate de ingerir una cantidad adecuada de hidratos de carbono, que te proporcionan la glucosa indispensable para el funcionamiento del cerebro. Debes consumir en mayor cantidad los llamados complejos, a través de pan, arroz, pasta…

5. Bebe cada día al menos litro y medio de agua.

6. Intenta dormir siete u ocho horas, preferentemente, en tramos horarios más o menos fijos.

7. Realiza ejercicio moderado al menos durante media hora.

– Pide consejo a los profesionales.

Pero la realidad es que, a pesar de ser disciplinado y seguir a rajatabla estas recomendaciones sobre dieta y hábitos, para superar esa falta de energía propia de la astenia primaveral puede ser que te resulte necesario tomar algún complemento vitamínico-mineral, eso sí, sin exceder las Cantidades Diarias Recomendadas y siguiendo el oportuno consejo farmacéutico, ya que estos suplementos hay que tomarlos correctamente encajados en la dieta.

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