Aunque popularmente siempre se les ha otorgado cualidades y funciones similares, existen diferencias en el uso y beneficios del aceite de Argán y el aceite de Rosa de Mosqueta. Te contamos en qué consisten y en qué casos es mejor aplicar uno u otro.
Pese a que su composición es prácticamente idéntica, siendo su principal beneficio el de la regeneración de la piel (ayudar a prevenir arrugas, mejorar las cicatrices, combatir las estrías, calmar quemaduras, hidratar la piel…), otra parte de su composición difiere, y es ahí donde surgen las diferencias entre ambos aceites.
Aceite de Argán
- Procedencia. Este aceite de obtiene por prensado en frío de la nuez de argán, procedente del árbol de argán, el cual crece exclusivamente en la zona sur de Marruecos.
- Composición. Está compuesto por dos ácidos grasos insaturados: ácido oleico y ácido linoleico. Además, contiene otros componentes como vitamina E, lupeol, polifenoles y fitoesteroles.
- Principales propiedades. Dada su composición, entre sus múltiples propiedades y efectos nos encontramos que el aceite de Argán:
- Hidrata en profundidad. Esto, además de favorecer la elasticidad de la piel, ayuda a combatir los primeros signos de envejecimiento.
- Calma la piel. Ayuda a eliminar el picor o escozor que provoca las irritaciones cutáneas.
- Refuerza cabello y uñas. Este aceite no solo se aplica sobre la zona facial o corporal, sino que también en cabello y uñas dado sus propiedades hidratantes y nutritivas. Por tanto, mejora el aspecto de uñas y cabello, en este último ayudando a eliminar la caspa, aportando luminosidad, suavidad y flexibilidad.
- Combate el acné. En pieles acnéicas o mixtas, aportante hidratación sin exceso de activos grasos, por lo que la salud de la piel no se ve comprometida.
- Aporta suavidad. Especialmente en zonas más expuestas a sufrir sequedad o duricias como las rodillas, manos, codos y pies.
Aceite de Rosa de Mosqueta
- Procedencia. La rosa mosqueta es un arbusto silvestre de la familia de las rosáceas, nativa de Europa. El aceite se extra de las semillas de sus frutos mediante procesos químicos y exposición a altas temperaturas.
- Composición. Está compuesto por dos ácidos graos poliinsaturados: ácido linoleico y ácido linolénico. También contiene vitamina A, vitamina C y betacarotenos, flavonoides y tretinoína.
- Principales propiedades. Entre sus numerosas propiedades y efectos beneficiosos:
- Combate los primeros signos de envejecimiento. Por su alto contenido en antioxidantes y vitaminas, estimula la producción de colágeno, ayuda a reducir las arrugas y las líneas de expresión.
- Minimiza las cicatrices. Esta es una de sus propiedades más conocidas puesto que es el aceite más recomendado para tratar cicatrices recientes ya que sus componentes y concentración, al penetrar en las capas de la piel, favorecen su regeneración desde el interior.
- Mejora la apariencia de las estrías. Gracias a sus componentes, es un aliado para nutrir la piel y combatir la aparición de las estrías.
- Mejora la sequedad de la piel. Especialmente en pieles secas o envejecidas, el aceite de Rosa de Mosqueta favorece la generación de colágenos y aporta hidratación y flexibilidad a la piel.
- Mejora las manchas.
- Regenera las quemaduras de la piel.
Diferencias entre el aceite de Argán y el aceite de Rosa de Mosqueta
- El aceite de Argán es muy estable y, una vez abierto, mantiene sus propiedades durante 9 meses. En cambio, el aceite de Rosa de Mosqueda, una vez abierto, pierde sus efectos a los dos o tres meses.
- El aceite de Argán es de rápida absorción mientras que la textura más espesa del aceite de Rosa de Mosqueta es más graso y lento, pudiendo manchar ligeramente la ropa.
Usos recomendados de ambos aceites
- Aceite de Argán: en pieles secas, mixtas, atópicas o con acné. Para hidratar piel y cabello. En pieles con irritaciones cutáneas. Para prevenir o tratar los signos de envejecimiento.
- Aceite de Rosa de Mosqueta: en pieles secas, muy secas o maduras. Para tratar cicatrices, manchas, estrías o quemaduras.




Add Comment