Es primavera, así que campos y jardines lucen vestidos de coloristas y aromáticas flores. Pero la estación más bonita del año se presenta inquietante, y todo apunta a que será bastante incómoda para, al menos, un 20 % de la población española, esto es, los españoles que están diagnosticados que sufren alergia al polen. Es una de las más habituales de las alergias primaverales y los síntomas que produce pueden ser variados por lo que, a menudo, se la confunde con un resfriado común pero, a diferencia de este, la alergia no se marcha a las pocas semanas sino que permanece durante toda la primavera y, además, su virulencia depende mucho de factores ambientales, climáticos y personales. Si tú también sufres alergia, esta información te interesa.
Qué produce la alergia en primavera
La mayoría de los alérgicos lo son al polen y al polvo. Lo que sucede es que nuestro sistema inmunológico recibe estas sustancias como agentes nocivos, lo que desencadena una reacción contra ellas. Esta reacción exagerada de lucha contra el agente nocivo nos provoca una serie de síntomas muy molestos, como pueden ser:
- Escozor en los ojos
- Picor en la nariz
- Moqueo
- Congestión nasal
- Tos
- Rinitis
- Lagrimeo
- Piel enrojecida y/o inflamada
- Molestias a la luz
- Ahogamiento
A menudo, el polen se mezcla con otras sustancias nocivas procedentes de la polución atmosférica, lo cual empeora los síntomas y la enfermedad.
Como cada persona puede ser alérgica a un tipo de plantas en particular, es importante que acudas al médico para que te haga un análisis para descubrir cuáles son las plantas alérgicas que te afectan.
Factores que influyen en el padecimiento de la alergia
Existen muchos factores que influyen en que padezcas alergia e incluso en su virulencia de unas temporadas a otras. Estos factores son diversos:
– Factores personales: existe una predisposición genética a ser alérgico.
– Exposición: estar expuesto a un agente alérgeno puede provocarte la enfermedad o agravarla si ya estás condicionado genéticamente.
– Condiciones climáticas: inviernos cálidos, fluctuaciones entre periodos cálidos y fríos, el viento seco o una primavera lluviosa harán que haya más cantidad de polen y que este se disemine más por el ambiente.
Cómo tratar la alergia al polen
Hay dos tipos de tratamientos que puedes seguir para aliviar tus molestias de la alergia primaveral. Estos tratamientos son, por un lado, la toma de medicamentos como antihistamínicos o esteroides. El uso de esteroides tópicos nasales te ayudará a respirar mejor. Por otro lado, está la inmunoterapia por medio de vacunas.
En cualquier caso, el mejor remedio es la prevención. Es recomendable que acudas a tu médico o farmacéutico para que te realice las pruebas pertinentes. Él te dirá cuáles son los mejores remedios para tu alergia en primavera.




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