8 consejos para sentirte menos hinchada

8 consejos para sentirte menos hinchada

Si estás leyendo este artículo, es muy probable que, algún día que otros, te levantes por la mañana con sensación de hinchazón, o a lo largo del día es cuando ésta aparezca. Lo sabemos, es muy incómodo. Inmediatamente nos ponemos a pensar qué ha podido suceder, si ha sido por el desayuno, o es porque ayer no bebimos suficiente agua, o porque en los últimos días hemos comido alimentos “poco saludables”…

La hinchazón afecta a gran parte de la población y, lejos de la creencia popular, no siempre está unida a un aumento de peso. Ni mucho menos. Su aparición está ligada a los hábitos de vida, la forma de alimentarnos, el descanso… Por eso, hoy te ofrecemos 8 prácticos consejos para que dejes de sentirte hinchado. ¡Toma nota!

1.    Controlar las verduras.

Parece mentira que uno de los primeros consejos esté relacionado con las verduras, pero así es. Una dieta rica es verduras y frutas es lo más saludable, pero no todas ellas. Especialmente los vegetales crucíferos como el brócoli, la coliflor o las coles de Bruselas pueden provocar hinchazón. Esto se debe a la falta de producción de nuestro organismo de la enzima que descompone el carbohidrato que se encuentra en estos alimentos y, como consecuencia, aparecen los gases. Eso si, no a todas las personas les ocurre así que lo mejor es probar y observar qué sucede en nuestro organismo. Y si son nuestras preferidas y nos es imposible espaciar su consumo, es importante masticarlas lentamente para ayudar a hacer la digestión.

2.    Agua, en su justa medida.

No  nos referimos a disminuir la cantidad de agua diaria pero sí a cuándo tomarla. Es importante que, durante las comidas, evitemos tomar mucho líquido. Esto provoca que la digestión se vuelva acuosa y que los jugos gástricos no tengan tanta capacidad para descomponer los alimentos.

3.    Infusiones reconfortantes.

Tras las comidas, especialmente cuando estas son más copiosas de lo normal, se puede optar por tomar una infusión de postre. Las hay digestivas, como las que llevan menta, melisa o boldo; o las clásicas, como la manzanilla. Esto, además de aportar una sensación de bienestar, ayudará a que las digestiones sean más fáciles.

4.    Apostar por la fibra.

En la farmacia, son muy habituales las consultas acerca de los problemillas para conseguir un buen tránsito intestinal y su relación con la fibra. Por mucho que tomemos frutas y verduras, no siempre conseguimos regularnos y eso acaba transformándose en un hinchazón incómodo. Además de estos alimentos, nos olvidamos muchas veces de las legumbres y los cereales integrales (arroz, pasta, pan con cereales de grano entero). Es importante introducir estos alimentos, al igual que los suplementos, poco a poco para que el aparato digestivo se vaya adaptando.

5.    Darle importancia al momento de comer.

Además del control de ciertos alimentos, la ingestión de líquidos, la fibra o las infusiones, es fundamental fijarnos en cómo comemos. Sabemos que las prisas diarias no son muy buenas compañeras, pero tomarnos un tiempo para comer impedirá que después nos pasemos la tarde o la noche pasándolo mal. Por esto, come despacio. No sólo porque al comer rápido ingerimos más comida de la que necesitamos, sino porque trituramos menos los alimentos y provocaremos que el estómago se rebele porque no puede digerir bien. No olvides tampoco cocinar de forma más natural, es decir, con alimentos cocinados a la plancha, el vapor o el horno para cargar menos a nuestro estómago.

6.    Adiós al sedentarismo.

Estar todo el día sentados, créenos, no es bueno. Y la situación tampoco cambia estando de pie y parado. Por tanto, es importante tener actividad (caminar, gimnasio, natación…) para evitar la ralentización de la actividad del tracto gastrointestinal y la aparición de gases y estreñimiento. No te decimos de tirarte los días en el gimnasio, pero sí de empezar a subir por las escaleras siempre e intentar hacer gran parte del trayecto hacia el trabajo andando a paso ligero.

7.    Decir sí a los abdominales hipopresivos.

30 minutos a la semana, repartido en 3 días es suficiente para fortalecer la zona abdominal. Para realizarlos, debemos colocarnos de pie, con los pies paralelos y la espalda recta. Después, solo debemos colar los brazos a lo lados y dirigidos hacia el suelo, coger aire y soltarlo completamente hasta dejar los pulmones vacíos. Aguantar entre 5 y 8 segundos, respirar normalmente y volver a repetir el proceso.

8.    Consultar a un profesional.

Si lo has intentado todo y nada funciona, pide ayuda. La sensación de hinchazón, al igual que las malas digestiones o el estreñimiento, es una sensación muy incómoda que puede provocar estrés o incluso inseguridad.

En la Farmacia Galup, situada en pleno centro de Barcelona, siempre puedes recurrir al consejo profesional. Ven a vernos y te asesoraremos de forma personalizada. ¡Di adiós a la hinchazón!

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